Amigo de las Estrellas

Amigo de Las Estrellas
Oye Juan que piensas, te he estado observando mas de una hora, y seguías mirando las estrellas, tu debes ser “Amigo de las Estrellas”, le dijo cariñosamente bromeando el maestro de primaria Dionisio Vargas Archenti, desde ese día se le conocía como el niño de las estrellas, o ñaño de las estrellas, o simplemente “Estrellito” como le fastidiaban sus compañeritos de transición.
Esta historia sucedió en el pueblo de San Cristobal de Sisa, en el kilómetro 78 de la Carretera Marginal Fernado Belaunde, en el Huallaga Central departamento de San martín, estudiábamos en una escuela muy humilde, donde asistíamos mas o menos 120 niños en seis aulas, de transición a quinto de primaria, la mayoría asistían descalzos y usábamos un uniforme gris con cristina en la cabeza como se acostumbraba en el año 1966.
Juanito como le conocían sus pocos amigos, era un niño melancólico, los padres comentaban mil y una cosas respecto a este niño como sucede en todo pueblo chico, se decía que su padre era un cura, otros conversaban que su padre era de muy lejos y que algún día volverían para llevarlo, otros niños se burlaban diciendo que era hijo de un marciano y una humana, por las facciones del niño alargadas, y orejas ligeramente en punta, y las orbitas ligeramente grandes para un niño de su edad.
Se decía que su madre había emprendido un viaje con el padre del niño hacia muchos años y lo habían dejado con el cuidado de su abuela, una mujer abnegada y bondadosa de nombre Evila.
Juanito no tenia muchos amigos, pero había ciertas cosas extrañas en este niño, pocas veces se le veía jugando con otros niños, prefería estar solo o jugando con las hormigas o abejas que abundaban y que los compañeritos decían que le obedecían.
Una vez le pregunte muy bruscamente, si eres mi amigo me dirás la verdad, como haces, que cosa haces para que todos te obedezcan, hasta lo animales y no quiero mentiras, soy tu amigo o no, aun amigo no se le engaña, talvez vio el enojo genuino en mi rostro, que suavemente me llevo a un costado agarrándome del brazo, me hizo jurar que no le contaría a nadie, y me explico estas palabras que suenan claramente en mis oidos, “solamente pienso firmemente en como quiero que se comporten las personas y estas lo hacen, igualmente con los animales me imagino que hacen algo y ellos luego lo hacen, no le creí, no mientas le dije o dejaras de ser mi amigo, meditó un momento y explico :en verdad amigo yo tampoco se, me dijo con una sinceridad en su voz de niño que me convenció, pero cuando te tenga una respuesta mejor estate seguro que tu tendrás esa respuesta, o derrepente tendrás un sueño, en ese momento no comprendí el alcance de esas palabras y de esa sonrisa de inteligencia de mi extraño amigo, a regañadientes alcance a decir confió en ti que no me mientes y se olvido el asunto.
Un día me dijo, repasa por que el profe Lluni como lo llamaban cariñosamente al profesor Dionisio, te va tomar examen a las 11, no le hice caso, pero al volver del recreo a las once justamente, me llamo el profesor me pare y me pregunto para que explicara que era el circulo, clase que habíamos visto la semana pasada, en ese momento respondí tan mal supongo que el profesor me tuvo una hora mirando a la pared, al termino estaba tan furioso conmigo mismo a la vez que avergonzado, estaba seguro que el profesor le había dicho que tomaría examen y a que personas llamaría, le dije a mi amigo sobre mi enojo, Juanito me comento que simplemente el sabía, pero no me dio detalles.
Me gustaba acompañarle por contaba historias que me decía que le había contado su padre, aunque ahora sospecho que el las inventaba y muchas eran verdad.
Un día que le acompañaba a su casa me aleje corriendo mientras el caminaba tranquilo absorto en sus pensamientos, por el camino de bosques de algarrobo me acerque hacia una entrada en el bosque .camine unos veinte metros en busca de un árbol de Jagua (Huito) que yo conocía su ubicación pues días antes había ido en busca de estos frutos para remedio de mi pequeña hermana que sufría de los bronquios, de repente alguien tiro muy fuerte de mi brazo, asustado me volví y era mi amigo, que te pasa le increpe por el susto que me había provocado y por el sombro por que yo juraba que estaba como a 100 metros de donde me alba, no sigas mira adelante me dijo muy dulcemente con una mirada sería que me preocupó, y casi salte, frente a mi a un metros había un jergon que agitaba su cola en señal de enojo y que si mi amigo no me hubiera detenido de seguro hoy día no podría contarles esta historia, mi amigo lo miro severamente y el jergon se alejo raudamente..
Nos retiramos rápidamente después de un rato alcance a preguntarle ¿como llegaste tan rápido?,No se puede saltar 100 metros, ¿como sabias el peligro?, una sonrisa fue la respuesta y un simple tu eres mi amigo, solamente actué y a ahí quedo todo, proseguimos el camino, yo me quedaba en mi casa a un kilómetro de pueblo y el seguía caminando hasta el otro pueblo distante otro kilómetro.
Un día mi madre que estimaba mucho a su abuela, les visito llevándole panes, unas conservas y un trozo de carne, cosa que hacia mas o menos cada dos meses por ayudarles pues sabían que eran una familia muy pobre me llevo con ella mientras mi madre conversaba con su abuela mi amigo me enseño sus juegos, que eran como las de cualquier niño, pero me llamo la atención sus dibujos, eran de platillos voladores, extraterrestres, Juanito me pidió solemnemente que jurara no contarlo a nadie, lo cual asombrado lo hice, pero reconosco que tuve mucho respeto y temor.
Un día Juanito se le veía muy triste y soñoliento, y como todos los niños empezaron a fastidiarlo y algunos le tiraban papeles y tinganas en la cabeza, el niño estaba a punto de llorar yo trate de defenderlo diciéndoles vamos jugar para alejarlos de Juanito, pero recibí una apanada, pero en ese momento se puso entre mi persona y el grupo de compañeros, sumamente serio, las facciones de Juanito se pusieron duras yo juraría que una luz brillo en sus ojos los miro uno a uno a sus diez compañeros que estaban molestándolos y vi como que algo luminoso salía de sus ojos y se dirigía a sus compañeros, y de repente estos inexplicablemente al unísono pidieron disculpas y se alejaron corriendo y totalmente confundidos, luego Juanito me dijo no te preocupes, le invite la mitad del pan que se encontraba en mi bolsillo que preparaba mi madre en el horno de barro, y por única vez vi llorar a Juanito, me dijo que su papá había tenido un accidente y nada más . Le pregunte como sabia si sus papa estaba lejos, simplemente me dijo yo se, y yo hasta ahora respete su silencio.
Un día mientras volvíamos a nuestras casas, nos llamo la atención un resoplido era un pequeño caballo que había sido herido con un terrible corte en la parte de la barriga, por un machete seguramente, esto pasaba frecuentemente cuando los caballos vagos invadían las chacras y algunos campesinos herían a los caballos, el pobre animal estaba echado y asustado, no acercamos y yo propuse llamar a mi padre , espera me dijo Juanito, acaricio al animal, fue corriendo al rió que corría muy cercano, cogio unos bejucos de la orilla y un poco de agua en su sombrero, se acerco al animal que se quedo quito le dio el agua al animal, la madre del pequeño animal se acerco y cual si entendiera lamió el brazo de mi amigo, luego simplemente Juanito paso su dedo por encima de la herida del pequeño animal la sangre dejo de brotar, luego siguio pasandola varias veces, y la herida poco fue desapareciendo, el animal se levanto Juanito le dijo algo en las orejas del animal y le dio una suave palmada y ambos se alejaron al trote, yo me quede asombrado y le pregunte como había hecho eso, simplemente me dijo yo tampoco no se como hago eso, me moleste mucho por sentía que me engañaba, me miro fijamente y me dijo solemnemente, prométeme que lo que paso será un secreto entre amigos, asentí, al día siguiente necesitaba contarle a alguien, le conté a mi padre, este se enojó conmigo diciéndome lo que as aprendido a leer estas leyendo cosas erradas, fantasías y me rezongo, me dio mucha pena por el reproche, días después le conté a mi madre, esperaba otra reprimenda pero mi madre talvez intuyendo algo inexplicable, con una sonrisa enigmática como si supiera algo que nunca me dijo, me dio un beso en la frente y me dijo suavemente, yo si te creo mi niño, se que no mientes. hay cosas inexplicables pero con el tiempo te darás cuenta que todo tiene una explicación, y algún día comprenderás..., en eso alguien llamo a mi mama y yo me olvide del asunto.
Un día estando en vacaciones visité con mi mama a Juanito jugamos mucho, se le veía contento y me dijo muy contento y sonriente, pronto vendra mi papá y mi mamá.
Una semana después muy temprano sonaban las campanas, mi padre se fue en su camión al pueblo regreso después de unas horas, vi conversaba con mi mamá, al preguntarles que pasaba en el pueblo mi madre medio llorosa me dijo simplemente ahora tienes un amigo en el cielo, Juanito se ha ido, no pregunte nunca más, pero constantemente aun después de años vuelven interrogantes a mi cabeza.
Por mucho que indague sobre mi amigo, las explicaciones confusas me decían que ese día Juanito estaba jugando en el bosque y se lanzo al río y nunca más apareció, lo que velaron fueron sus ropas, todos suponían que se había ahogado pero a nadie le consta, yo nunca creí esto y aun espero ver a mi amigo, me lo imagino bajando de alguna nave y saludándome con su sonrisa de siempre.
A la Memoría de Juanito, mi amigo de ayer, hoy y siempre...!!!
Actualizado (Sábado, 13 de Agosto de 2011 16:40)



